Todos alguan vez hemos deseado ese secreto lugar donde hagamos lo que hagamos nadie va a enterarse, mejor aún, pensemos lo que pensemos estamos a salvo de los juicios de los demás, especialmente de esos que forman nuestro micro-cosmos y que siempre estan dispuestos a ayudar y sobre todo a opinar........con el derecho que les confiere el hecho simple de estar cerca. La honestidad y la lealtad hacia nosotros mismos resulta que casi no vale, primero habrá que cumplir con lo que se espera de uno y luego ver que escapes podemos tener, porque de cierto es que nos adaptamos a lo que piensan o esperan de nosotros, pero jamas ó casi nunca seremos totalmente autenticos para decir, hacer ó pensar en consecuencia y congruencia de nuestra propia y libre voluntad. Yo encontré un sotano........y en el soy.
